San Bartolomé es una isla francesa, antiguamente dependiente del departamento francés de Guadalupe.

En junio de 2007, la isla se convierte en colectividad de ultramar francesa de pleno derecho.
La isla, otrora poblada por amerindios que la bautizaron como Ouanalao, fue descubierta por Cristóbal Colón, quien le daría su nombre actual en honor a su hermano Bartolomé (1943).
En 1674, Francia compraría la isla a la Orden de Malta, propietaria desde 1651, y luego pasaría a manos de los suecos a cambio de un derecho de acceso que permitía a los barcos franceses descargar e intercambiar mercancías en el puerto de Göteborg.
A finales del s. XIX, la isla vuelve a Francia mediante retrocesión, pasando a formar parte del departamento de Guadalupe. A partir de los años 1980, la isla vive un periodo de apogeo. La actividad turística se convierte progresivamente en el motor de su economía.

ST. BARTH EN LA ACTUALIDAD

Con una superficie de 21 km2 (24 km2 contando sus islotes), San Bartolomé se encuentra a 25 km al este de San Martin y a 200 km al noroeste de Guadalupe.
Su capital es la ciudad de Gustavia, foco de la actividad económica y cultural de la isla y testimonio de su pasado donde pueden encontrarse influencias arquitectónicas antillanas, francesas y suecas.
Los isleños hablan francés y criollo pero, con la afluencia de turistas y estrellas multimillonarias estadounidenses, el inglés se ha convertido en lengua común.
St. Barth se encuentra rodeado por varios islotes a los que puede accederse en barco: isla Chevreau, isla Coco, isla Fourchue, isla Frégate, isla de la Tortue, isla Le Boulanger, Les Grenadins, Pain-de-Sucre, isla Pelée, isla Petit-Jean, isla Toc Vert.